Saturday, October 18, 2008

Miles from Needles (B. Skow, 2008)

B. Skow, uno de los directores más innovadores y originales de la factoría Vivid, estrenó a principios de 2008 "Miles from Needles", un thriller angustioso protagonizado por la última de las grandes estrellas que le queda a Vivid, Savanna Samson. Junto a ella, en esta película podemos encontrar, entre otros, a April Blossom en el papel de su amante, Steven St. Croix como el marido engañado y Evan Stone y Kimberly Kane en los papeles más psicóticos de sus vidas.

Steven se queda tirado en medio de la carretera por una avería y consigue volver a casa haciendo autostop. Debido a este cambio de planes, Steven sorprende a su mujer (Savanna Samson) y a su amante (April Blossom) en la cama. Tras forcejear con ella y forzarla a mantener sexo con él, Blossom golpea a Steven para evitar que le haga daño a Savanna. A consecuencia del golpe, Steven cae muerto sobre la cama. Las dos amantes deciden huir y dejar todo atrás, pero el pasado no se puede enterrar para siempre. Un policía les para a pocas millas de Needles (California) y se las lleva, supuestamente, a comisaría. Su pesadilla está apunto de empezar.


Pese a que tiene diversos fallos, podemos decir sin miedo a equivocarnos que se trata de una buena película y que es el trabajo más completo y profesional de todos los que ha llevado a cabo B.Skow para la compañía Vivid. Skow nos presenta un clima agobiante para una película que pretende angustiar al público a la vez que a sus protagonistas. Para ello, se sirve del personaje de Evan Stone y, en menor medida, de su mujer Kimberly Kane, que secuestrarán a las dos amantes para satisfacer sus inquietudes más enfermizas.


Además de dejarse llevar por las depravaciones sexuales durante el secuestro, Skow nos hace un retrato escalofriante de la familia de Stone: él, un psicópata en potencia con licencia de armas; y, junto a Stone, una esposa desequilibrada y típico ejemplo de la white trash americana y un cuñado retrasado. Todo esto en un paraje inhóspito típico de las slasher movies y el explotation de los años 70.


Destacan los exteriores, con un calor agobiante a lo "Giro al infierno" de Oliver Stone; las secuencias de Evan totalmente desquiciado; la escena donde Evan aterroriza a las dos amantes en una habitación iluminada únicamente con una linterna, y la fotografía y dirección de arte, que contribuyen y crean, en definitiva, el ambiente idóneo para que la historia consiga agobiar y desesperar a las protagonistas y al público.


Es en el momento del sexo cuando nos encontramos con algunos problemas. No por su calidad (alta), ni su estilo (más cercano al gonzo de lo que nos tiene acostumbrados Vivid) sino por su forma. Skow rueda (y edita, aquí el problema) unas secuencias sexuales demasiado largas para una película de estas características, lo que hace romper el ritmo de la historia y que sea difícil lograr el propósito de la parte argumental.


De todos modos, "Miles from Needles" nos ofrece seis buenas escenas de sexo, y Savanna Samson protagoniza cuatro de ellas: la que abre el filme junto a April Blossom; otra con Steven St. Croix a la que se une, más tarde, April; otra con James Deen y Blossom, y una cuarta junto a Kimberly Kane. El resto de las escenas tienen como protagonistas, por un lado, a Stone y Kimberly Kane y, por otro, a Maria Bellucci, Brian Surewood y Evan Stone.


El trío con Maria Bellucci es posiblemente la mejor escena de la película: los ángulos de cámara son muy acertados, la ambientación está acorde con la escena y Bellucci hace muy buen trabajo, destacando la acción anal a la que la someten sus dos compañeros. El resto de las escenas también tienen muy buen nivel, pero hay dos que bajan el listón. Una es la de Stone y Kane en el sótano de la casa, que aunque argumentalmente funciona muy bien, está carente de pasión y carnalidad (aunque no dudo que esa fuera la intención). La otra de las escenas flojas de la película es el lésbico de Kane y Samson, donde ni ellas ni la cámara consiguen hacer su trabajo suficientemente bien.


En cuanto a la interpretación, Stone destaca como el mejor de la película y nos ofrece uno de sus mejores trabajos al dar vida con mucho acierto a un psicótico obsesivo y tenaz, digno de las mejores slasher movies. El resto de los actores hacen bastante bien su trabajo y es quizá April Blossom la menos acertada en este terreno.


En conclusión, Skow firma una película bien ideada, con un guión bien construido y un trabajo técnico y artístico más que aceptable, pero se equivoca en la edición de las escenas sexuales y rompe, con esto, el suspense y el clima creado en la parte argumental y desequilibra el ritmo de la película. Aún así, nos ofrece su trabajo más completo hasta la fecha y sigue siendo uno de los directores con más futuro del panorama porno americano.

Lo mejor: La ambientación, la fotografía, Evan Stone y el guión

Lo peor: la edición demasiado larga de las escenas sexuales


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