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Thursday, April 15, 2010

Russian Institute 1-13 (Hervé Bodilis, 2004-2010)

La serie de películas "Russian Institute", de la productora francesa Marc Dorcel y bajo la dirección de Hervé Bodilis, es una de la series más exitosas y más prolíficas del cine X europeo. Repletas de las más bellas actrices europeas de la década, sus trece entregas nos adentran en las paredes del internado femenino más caliente de Rusia mostrándonos sus clases, sus ratos de ocio, su disciplina y la parte más privada de la vida de las chicas.

Esta exitosa serie de Hervé Bodilis cuenta ya con 13 entregas. La verdad es que casi todas siguen un mismo esquema muy efectivo y atractivo que permite darle espacio a muchos personajes y dar pie a diferentes situaciones. Salvo algunas de las últimas entregas (Special Camping, Holidays y Pony Club), todas se han desarrollado en el internado. Un edificio victoriano imponente con equipaciones deportivas y educativas para que, como dice la alumna (recién llegada al internado) que nos introduce a la saga, "las jóvenes burguesas reciban la mejor educación".

La historia siempre es narrada mediante un voice-over por una de las alumnas, así que realmente apenas oímos algún diálogo y es la dulce voz de la chica la que nos conduce por sus aventuras. Se trata de un recurso fácil para narrar que normalmente no me gusta, pero que aquí resulta el mejor método para discurrir por las aventuras y desventuras de las chicas.

Podemos ver a las chicas en clase (desde literatura a filosofía, pasando por desfile elegante con tacones), en la revisión médica, castigadas con zurras en culo por la directora, jugando al tenis, en la piscina, en clase de canto, en la coral, o en el despacho de la directora recibiendo algún tipo de reprimenda. Pero las situaciones más atractivas llegan, normalmente, en sus ratos de ocio: riendo y jugando medio desnudas por los pasillos de la residencia, retozando en sus cuartos, en sus escapadas nocturas por el centro y en sus salidas prohibidas fuera del internado.

Pero sin duda, el centro de la saga son sus chicas. Bellísimas europeas, vestidas con uniforme y repletas de vicio que, como todos los jóvenes, desean más divertirse que atender a las lecciones del profesorado. Y estas chicas no siguen un estereotipo concreto físicamente: rubias, morenas, pelirrojas, altas, bajitas, operadas, naturales… todas tienen cabida en el Russian Institute; eso sí, todas son bellísimas europeas y unas máquinas sexuales.

Melissa Lauren, Tarra White, Aletta Ocean, Claudia Rossi, Yasmine, Sofia Valentine, Black Angelika y Liliane Tiger son sólo algunas de las mujeres que pueden verse en esta saga, con la particularidad de que, con el paso de los años y las entregas (llamadas, aquí, lecciones), podemos observar también los cambios a los que se han sometido algunas de estas actrices mediante el bisturí.

Antes de pasar a señalar las escenas sexuales más destacadas, cabe decir que tres de los episodios de la saga discurren fuera del internado: "Pony Club" (en que las chicas van con los profesores aprender a montar a caballo) es el más flojo de estos tres, con pocas situaciones realmente morbosas y sin ninguna historia interesante (aunque cabe destacar la presencia de Tarra White). Sin embargo, los otros dos episodios veraniegos son mejores. En "Special Camping" tenemos a las chicas de acampada, disfrutando de los placeres sáficos en sus tiendas, o de los viciosos desconocidos de los alrededores.

Pero, sin duda, "Holidays" es el mejor capítulo de los tres de fuera del centro, y una de las mejores entregas de toda la saga. De vacaciones en Budapest, las chicas disfrutan de sexo sin límites por toda la ciudad, escandalizan a la gente en el autobús, el cine, en los bares, los clubs nocturnos… y tiene a Aletta Ocean como actriz principal.

Pero veamos el sexo, porque si bien las tramas (que las hay en cada entrega, una principal y otras menores) son livianas y sugerentes, el sexo es la pieza clave de la saga y va desde dulces escarceos lésbicos a potentes anales y sexo duro en grupo. Cada una de las películas tiene entre 6 y 8 escenas sexuales, con lo que tenemos unas 90 potentes escenas de sexo a lo largo de la saga.

No puedo relatar todas las escenas (aunque todas son dignas de mención), pero sí algunas de las más destacadas: Sharka Blue fantasea con su profesora y algunas compañeras y se monta una orgía lésbica con Claudia Rossi, Janet Peron, Kathy Anderson, Pocahontas, Sharon Babe y Tera Joy (lección 1) y, más tarde, masturba a Bruno SX mientras observan la fiesta que se pegan Angelina Crow, Mya Diamond, Lauro Giotto, Sebastian Barrioy y Titof (lección 1).

Claudia Adams, Natalli DiAngelo, Priscilla Sol, Tera Joy, Vanessa Mae y cuatro tíos celebran el recién ganado campeonato de tenis (lección 3); Ellen Saint y Julie Silver se tiran al profesor de canto tras fracasar haciendo gorgoritos (lección 4), y Lucy Love, Nikki Sun, Vanessa Mae, Lauro Giotto y Phil Holliday disfrutan en la penumbra en el sueño perverso de una de las chicas después de que la directora avisara a su madre tras pillarla teniendo sexo en el centro (lección 4).

George Reno, Liliane Tiger, Frank Major y Thomas Stone se lo montan en la trastienda de un bar al que Lilian y dos amigas se escapan por la noche, mientras Ellen Saint, Jessica Fiorentino, Lora Croft, Alex Forte, Bob Terminator y Bruno SX hacen lo propio en la sala principal (lección 5). Jennifer Stone y Liliane Tiger se tiran a un vigilante mientras una compañera se cuela para averiguar las preguntas del próximo examen en una fantástica escena muy bien realizada y potente (lección 6).

Tiger, de las más activas de la saga, disfruta de un genial trío en su cuarto (lección 7), y Melissa Lauren es sometida a un gangbang nocturno y al aire libre en el capítulo de la acampada con Alex Forte, James Brossman, Mike Angelo y Sunny Green (lección 9).

En la lección 10, la de las vacaciones en Budapest, Aletta Ocean, Black Angelika y J.P.X. se lo montan en un bar con la cámara de vídeo en mano; más tarde, Aletta y dos amigas pillan a su tía Yasmine con Bob Terminator y James Brossman en el sofá, que le practican una doble penetración; luego, Valentina Blue disfruta de un poco de sexo oral con los dos hombres en el baño, sonriendo coqueta empapada en semen.

Por la noche, todavía en Budapest, en un club donde las lleva Yasmine, Valentina goza plenamente con un espléndido glory hole que termina en sexo desenfrenado con Alex Forte, J.P.X. y Clark. Y acto seguido, Aletta Ocean, Jenny Baby, Sofia Valentine, Yasmine, Alex Forte, Bob Terminator, J.P.X., James Brossman y Clark dan el espectáculo en el escenario del club.

Kathia Nobili disfruta de la compañía de J.P.X., James Brossman y Szabi en la cuadra en el capítulo Pony Club (lección 11). Sabrina, mientras disfruta de una piruleta, ofrece una lección de sexo oral y mucho más a tres hombres en un sueño húmedo (lección 12, Back To School).

Y en la última entrega hasta el momento (lección 13, Gangbang), mientras duerme la profesora y el resto del internado, Carla Cox, Jenna Lovely, Nataly, Rihanna, Samuel, Rose, Alex Forte, George Uhl, J.P.X. y James Brossman se montan una orgía en una sala de la planta baja; y, justo antes, la profesora pilla infraganti a Nataly y a Rose disfrutando de sus dulces cuerpos en su cuarto.

Sin duda, la saga está dirigida a aquellos que quieren buenas escenas de sexo acompañadas de una ambientación sugerente y morbosa, pero sin un exceso de trama ni complicación argumental. Gustará a los que buscan esto y no desagradará a los que nos gustan los features elaborados, ya que las películas son entretenidas y Bodilis y su equipo hacen un buen trabajo en la realización, utilizando pantallas partidas y varios recursos interesantes.

También es cierto que la saga tiene sus fallos y carencias. Escenas de recurso (las chicas en los pasillos, desnudas) que se repiten a lo largo de la saga; escenas excesivamente largas y sin mucho interés; falta de situaciones morbosas y originalidad en algunas entregas, y desaprovechamiento de posibilidades que ofrece el ambiente, en otras. De todos modos, la impresión global es realmente buena, constituyéndose en una saga digna de mención.

Un ejemplo de comercialidad del cine porno europeo y un espléndido escaparate para las actrices europeas más potentes de esta década. Bodilis construye una saga hecha para durar muchos años y para disfrutar una y otra vez. Esperemos que para futuras entregas introduzca nuevos elementos y siga sacando a las chicas del internado de vez en cuando.

Lo mejor: la cohesión de todas las entregas y el fantástico reparto femenino

Lo peor: que la saga puede hacerse algo repetitiva


Wednesday, July 15, 2009

Cinco historias para ellas (Erika Lust, 2005)

He de admitir que me puse ante "Cinco historias para ellas" con bastante recelo. El marketing feminista había resultado contraproducente y las buenas palabras hacia la película habían hecho crecer las expectativas iniciales. Pero hay que reconocer que gran parte de lo que se decía era verdad y otra parte incluso se quedaba corta. El primer filme de Erika Lust es una buena muestra de calidad cinematográfica y un buen espejo en el que fijarse para hacer películas X. Compuesto de cinco cortometrajes, Erika (guionista y directora) consigue unas historias atractivas, una puesta en escena y un trabajo técnico muy correcto y profesional, un enfoque intimista y original, y buenas escenas sexuales. Básicamente, lo que se le tiene que pedir a una película porno.


Una misteriosa y atractiva mujer y su relación sin compromiso con las mujeres; una chica despechada que se venga de su novio montándose un trío y ridicudizándolo; un matrimonio cargado por la rutina que que intenta hacer sobrevivir la relación con una vida sexual oculta; un chica tímida que se debate entre seguir siendo una chica buena o lanzarse y disfrutar de su sexualidad; y una pareja gay sumida en una relación de amor/odio sin salida. Cinco historias, no necesariamente "para ellas", con diferentes enfoques y estilos y un denominador común, la mujer (a excepción del último corto) como protagonista de historias realistas y sencillas.


Pese a tratarse de buenos cortometrajes desde un punto de vista cinematográfico, el márketing feminista es el punto flaco del filme. Sin duda, a esta película le sobra la etiqueta de "cine porno para mujeres", como ha sido declarada, oficialmente, por su autora. Son historias que gustarán a cualquiera que esté interesado en el cine X argumental y tenga un mínimo de sensibilidad, tanto hombres como mujeres, con lo que el público que gana con la etiqueta feminista lo pierde potencialmente por el otro lado. A la vez que realiza una introspección en los personajes femeninos, humanizándolos, actualizando los parámetros, dotándolos de sexualidad, y dándoles una posición dominante, Lust desvirtúa su intención reflejando en los personajes masculinos aspectos negativos desde un punto de vista sexista, siendo, algunos de éstos, infieles, poco sensibles, violentos y, en más de una ocasión, simples objetos sexuales. No veo mal esta caracterización, es ficción, pero es justo contra lo que ella se rebela.


Sexualmente, Lust consigue estar al buen nivel logrado en la parte argumental. Con una escena sexual en cada uno de los cinco cortometrajes, la película ofrece duos lésbicos (Sandra G y Lady Mai), tríos de dos chicos y una chica (Sonia Baby, Rafa García y Eduardo Romo), una pareja hetero (Claudia Claire y Lucas Foz), otra con toques fechitistas y sadomaso (Julia Taylor y Ramón Nomar) y una pareja gay (Anthony Martínez y Daniel Royter). Bien rodadas, interpretadas con pasión, justificadas y dotadas de una gran sensualidad, se trata de escenas excitantes, morbosas y que aprovechan el potencial de los intérpretes. Hay escenas para todos los gustos y ninguna destaca por encima de la otra, aunque la de la dulce Claudia Claire es, posiblemente, una de las más satisfactorias.


"Ser o no ser una buena chica", la historia de Claudia Claire, fue el corto más laureado de los cinco y lo cierto es que es el mejor y más completo, con un buen ritmo y desarrollo, un buen aprovechamiento de los recursos cinematográficos y, posiblemente, el que conecta mejor con la mujer (y el hombre) corriente. Claudia habla a la cámara en un paréntesis extradiegético y narra también sus reflexiones durante ciertos momentos de la escena sexual, todo ello con frases sinceras y directas y con toques de humor fino. Además, Lust utiliza con inteligencia un tópico del porno como es el repartidor de pizza que termina en la cama de la clienta, pero lo hace con sentido y consiguiendo empatizar con el espectador. 


Uno de los principales valores y aciertos de la película es incluir una escena de sexo entre hombres, algo que parece relegado al cine porno gay. Sin embargo, este valor se difumina al encontrarse en el peor de los cinco cortos. Tanto en el desarrollo del guión como en la puesta en escena y la interpretación, "Te quiero, te odio" es el más flojo de los integrantes del filme, desvirtuando en parte al conjunto. Sin embargo, es digno de alabanza que Lust incluya una escena gay en un filme principalmente hetero, aunque la historia no encaje mucho en su "cine para ellas" y que el corto hubiera sido tildado, sin duda, de machista si los personajes fueran un hombre y una mujer. Incongruencias de la vida.


Mención aparte merece la cuidada edición y postproducción, de Lamanga, y la banda sonora, siempre adecuada y talentosa, que viene de la mano de las cantantes Iris y Lantana. Una serie de detalles que hacen que todavía luzca más el principal valor de la película, un trabajo delicado y esforzado en el guión, esqueleto y verdadera fuerza de la película.


¿Destacado y original en el porno nacional? Sin duda. ¿Un punto de vista hacia la mujer novedoso en panorama internacional? Pues, sinceramente, no. El porno americano ya hace tiempo que realiza películas con clara conexión femenina y, además, no todas las mujeres se decantan por este tipo de filmes, habiendo algunas que prefieren, incluso, el gonzo. Dejando a parte los debates ideológicos, se trata de una de las mejores películas X españolas que me he echado a la cara y de las mejores de su año en el panorama internacional. El porno nacional debería tomar nota del talento cinematográfico de Lust (no del markéting innecesario aunque rentable) y trabajar en una línea cercana y realista como la suya. Chapeau, Erika.

Lo mejor: El intimismo de la cinta, la dulzura e inocencia de Claire y el talento cinematográfico del equipo de Erika Lust.

Lo peor: El último corto; bienintencionado, pero flojo en guión, desarrollo e interpretación
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Trailer "Cinco historias para ellas"
Trailer "Ser o no ser una chica buena"
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