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Tuesday, August 18, 2009

RawHide (Nicholas Steele, 2003)

Nicholas Steele dirigió en 2003 para Adam & Eve "Rawhide", un drama ambientado en el viejo oeste americano que gira al rededor de Bianca (Carmen Luvana) una chica de ciudad que tras morir su padre hereda el rancho que éste dirigía en el campo. Lejos de querer cambiar de vida, Bianca decide venderlo, algo que no gusta nada a varios de los cowboys que trabajan en él. Junto a la increible Carmen Luvana, Adam & Eve nos trae en este melodrama a Kaylani Lei, Brooke Balentyne, Taylor Rain, Evan Stone, Steven St. Croix y Randy Spears, entre otros.


Se trata de una producción inmejorable en la que destacan unas fabulosas localizaciones, un vestuario intachable y un trabajo excepcional de todo el equipo técnico y artístico de la película. Todo este despliegue está a disposición de una historia humana de toques melodramáticos que encajaría en cualquier telefilme de media tarde. Pero no se le puede negar a Steele que acierta con el enfoque, de toque femenino, y aporta un correcto desarrollo de los personajes, bien construidos, todos necesarios y que suponen la piedra angular de la película, llegando a crear empatía y haciendo que te olvides de que se trata de un filme pornográfico. Aunque este filme dirigido, sobre todo, a parejas y al público femenino más comedido puede resultar una historia lenta y aburrida para algunos espectadores, no se puede obviar que Steele hace bien su trabajo y desarrolla la historia al ritmo que piden los personajes y los conflictos que aparecen.


El sexo no desentona con el resto de la película. Casi todo realmente bien justificado, Steele nos ofrece escenas suaves y románticas, donde la belleza de las imágenes y la sensualidad sustituye a la rudeza y pasión que estos performers desarrollan en otras ocasiones. Son diez las escenas sexuales de la película. Brooke Valentine y Steven St. Croix por un lado, y Taylor Rain y Evan Stone por el otro nos ofrecen las primeras escenas sexuales de la película, que pese a contener anal, son escenas bastante suaves. Brooke Balentine vuelve a la carga con Joey Ray y más tarde Carmen Luvana y Kaylani Lei comparten un sensual lésbico en interiores.


Más adelante, Olivia del Rio se lo hace con Randy Spears en un carruaje, Kaylani Lei y Cheyne Collins en el campo y Jesse V y Julian comparten fluidos en otra escena. Velvet Rose y Dale DaBone son los siguientes en aparecer y la dulce Natalia Wood y Steven St. Croix se lo montan más tarde a la orilla del río. Para terminar, Carmen Luvana y Evan Stone lo hacen en exteriores en una de las escenas más satisfactorias de la película. Como he dicho, se trata de un sexo comedido, pero eso no supone ningún problema. Los dos problemas principales son la planificación, demasiado cinematográfica en las escenas sexuales como para dejar disfrutar plenamente al espectador, y el hecho de que solamente haya escenas de parejas (además de ser todas del mismo estilo), lo que las hace monótonas y hasta algo aburridas.


Hay que destacar las interpretaciones de los personajes principales, con un Steven St. Croix soberbio, que se mete perfectamente en el papel de un hombre que se niega al cambio, y con una pareja protagonista creíble, formada por Evan Stone (más comedido que en otras producciones) y una Carmen Luvana en su mejor trabajo interpretativo. Como corona de oro a una de las más cuidadas producciones de Adam & Eve, destaca la escena en la que la pareja protagonista pasea a caballo por unos inmejorables parajes naturales envueltos en una canción romántica de innegable profesionalidad realizada ex profeso para el filme.


"Rawhide", ganadora en 2004 del los AVN a la mejor película, fotografía y actriz secundaria para Brooke Balentine, representa una apuesta innegable de Adam & Eve por la producción cuidada en el género y uno de los mejores trabajos de Nicholas Steele, que apuesta por una visión más delicada y femenina en una obra que, aunque no gustará a todos los públicos, resulta cohesionada y una fantástica oportunidad para los actores de mostrar sus aptitudes interpretativas mediante unos personajes bien construidos y al servicio de una historia humana y realista.

Lo mejor: La bella Camen Luvana, el trabajo profesional de todo el equipo y la escena del paseo a caballo

Lo peor: falta alguna escena con más morbo y pasión y de más de dos participantes



Sunday, June 14, 2009

Beat the Devil (Robby D., 2003)

Robby D. hechó un pulso a su ingenio cinematográfico en 2003 y sacó adelante un proyecto extraño e irregular llamado "Beat the Devil", en el que Eric Masterson visita al diablo (Evan Stone) para revisar el pacto que hizo con él años atrás y pedirle que le devuelva la juventud para seguir disfrutando de los dotes que le otorgó. A sabiendas de que lucifer no es fácil de convencer, Eric lleva un as en la manga: la misteriosa e irreductible Jesse Jane.


Desbordantemente ingeniosa y genial el apartado visual, Robby D. echa el resto en esta película y sitúa en su guión (irregular, pero divertido y con partes geniales) como estrella principal a un Evan Stone inmenso que recrea a un Lucifer divertido, esquizofrénico, absurdo y apabullante. Lo malo es que "Beat the Devil" falla irremediablemente en la parte sexual, de la cual sólo se salvan las dos escenas de Jesse Jane y, sobre todo, la primera: un impresionante estreno de Jane (fue su primera escena hetero) que deja literalmente rendido a Evan Stone, una escena por la cual ya vale la pena ver la película.


Así, Robby desaprovecha a Jana Cova en un sensual, pero flojo y decepcionante lésbico con Monique Dane, y a Felecia Fox en una escena en la que Robby podría haber atacado de frente con toques fetichistas. Sin embargo, la fuerza visual del filme, las escenas de Jesse Jane y el guión (bien hilvanado, ingenisoso, divertido, surrealista a veces y con el genial personaje de Stone) ya hacen que la película valga la pena.

Lo mejor: El estreno de Jesse Jane y el hilarante personaje de Evan

Lo peor: las tres primeras escenas sexuales

La imagen: Evan intentando que se le levante mientras Celeste se burla de él



Tuesday, January 27, 2009

Compulsion (Axel Braun, 2003)

“Compulsion” es una de esas joyas que se encuentran cuando se sale de las principales productoras de features (Vivid, Wicked Pictures y Digital Playground) que aportan aire fresco, diversidad y crudeza al porno argumental. Axel Braun (hijo de uno de los padres del cine porno, Lesse Braun) dirigió este thriller para Elegant Angel en 2003 (de hecho fue el primer feature de la productora), dándole el protagonismo absoluto de la cinta a Kurt Lockwood, Patrick Collins y Ashley Long, secundados por un gran número de interpretes de reparto como Ava Vincent, Avy Scott y Rachel Rotten, entre otros.

Incriminado falsamente de un asesinato en Italia por su socio, Nick (Kurt Lockwood) vuela hasta los Estados Unidos a casa de su padre (Patrick Collins), un mafioso que no quiere el mismo futuro para su hijo y que le podrá ocultar y ayudar en su embrollo. Al llegar, conocerá a la nueva esposa de su padre (Ashley Long) a la que desde un principio rechazará. Mientras su padre se encarga de su problema europeo, Nick y su nueva madre se conocen mejor y se enamoran, hecho que les meterá en serios problemas a los dos.
El guión de Braun es una de las mejores piezas del engranaje de “Compulsion”. Dentro de una reescritura de los parámetros del cine negro, la película tiene unos personajes bien definidos, los hechos bien distribuidos y la presentación de los conflictos llega en su momento justo. La dirección no se queda atrás, y pese a que utiliza recursos muy manidos, aunque efectivos y usados en el cine convencional, el resultado de su filme es excepcional dentro del género.
Los movimientos de cámara son estudiados y con sentido y acierta en la elección de planos en cada una de las escenas (especialmente en los momentos amorosos entre Lockwood y Long, y en las dos últimas secuencias del filme, ejecutadas con maestría). Asimismo, la fotografía acompaña en todo momento la acción: cruda y fría en los fragmentos más duros, y suave y cálida en los instantes de melodrama. La sensación mainstream no abandona la producción en ningún momento y diversas escenas destacan por su particular belleza estética (especialmente la escena automovilística final en el desierto). Hay que destacar también la banda sonora, perfecta para el filme, y en especial la canción de la cabecera, "I'm not afraid", que inicia la película con enorme fuerza e interpreta la mismísima Belladonna.

El sexo mantiene el nivel de exigencia del resto de la producción. Un total de once escenas bien repartidas (aunque no todas especialmente justificadas) conforman la parte sexual del filme: un pequeño gangbang en forma de violación de tres bestias a Ashley Long, cuatro escenas de parejas (Ava Vincent y Kurt Lockwood, Katrina Kraven y Mr. Bigg, Ashley Long y Kurt Lockwood, y Rachel Rotten y Rob Rotten) tres breves solos (dos de Ashley Long y uno de Ramona Luv), un lésbico (Gia Jordan y Aria) y dos tríos (Avy Scott, Ava Vincent y Kurt, y Flick Shagwell, Jay Ashley y Renee Pornero).


En todas las escenas, aunque en unas más que en otras, el sexo es duro, crudo e intenso. Un sexo realista, con pasión y fuerza. Destaca el squirting de Aria sobre Gia Jordan en el club, la pasional escena en la piscina de Ashley Long y Kurt Lockwood y la violación de Ashley por parte de Denis Marti, Jack Spade y Mickey G, una escena difícil de ver por su crudeza y brutalidad.

El apartado interpretativo no se podía quedar atrás. Kurt Lockwood realiza una actuación fabulosa, natural y atractiva, dura y frágil al mismo tiempo. Da vida así a un personaje bien construido que le viene al pelo. Un hombre que lo tiene todo y quiere más, una persona que no teme a nada para conseguir lo que quiere, un pobre inconsciente al que los hechos se le precipitan encima.


Patrick Collins realiza su papel de forma tremendamente efectiva. Frío siempre, controlador e imponente, dirige al resto del reparto con la maestría del que se sabe grande. Y Ashley Long, pese a ser la peor del trío, representa bien su personaje. Frágil, pero consciente de que tiene el poder, muchas veces inexpresiva pero irradiando pasión al mínimo gesto. Sin duda, este trío dirigido por Braun domina el aspecto interpretativo, que flaquea algo más en los secundarios, quizá más por la pobreza de sus personajes (no todos) que por la calidad de sus intérpretes.


“Compulsion” te deja con la sensación de haber visto buen cine y de haber disfrutado de un gran espectáculo pornográfico. Cuidado en todos sus detalles y con más de dos horas de duración, este filme sólo peca en la resolución de su historia, que no es para nada mala, pero es quizá demasiado suave con respecto al resto de la película. Sea como sea, “Compulsión” es uno de esos títulos que nos llega desde el otro lado del Atlántico que no debe faltar en la videoteca de cualquier cinéfilo/pornófilo que se precie. Una maravilla del siglo XXI.

Lo mejor: El trío protagonista y la inmensa calidad del proyecto. Todo genial

Lo peor: un final algo suave y que los efectos de las escenas de los Rotten y Renne Pornero no te dejan disfrutar del sexo